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La enfermedad, es una alarma, que indica que no hay sincronicidad entre el alma, el espíritu, la mente, los sentimientos y las emociones. Uno de estos elementos está yendo en contra de todos. O todos los elementos están actuando en forma independiente y contradictoria, unos contra otros. Cuando hay lucha y resistencia dentro de un ser humano, se activa la alarma de la enfermedad.

 

La enfermedad es el producto de la desarmonía energética, del choque de distintas vibraciones, del choque del ser humano contra la energía del mundo, o del impacto de las mismas energías del ser humano en su interior. Es conflicto sin resolver, la parte del cuerpo que está enferma, les indicará, cuales de estos elementos están en discordia.

 

Si es la mente la que se enferma, el ser humano vive en permanente contradicción y conflicto en su mente, entre lo que quisiera ser y lo que es.

 

Si lo que se enferma es el corazón, el mundo de los sentimientos está en contradicción con todos los demás elementos de la vida del ser humano. Así como la enfermedad de la sangre, que es la fluidez de la energía a través de todos los campos energéticos, presenta la resistencia del ser humano a la vida y los desafíos. Cada enfermedad tiene su explicación, su causa y su consecuencia.

 

Vosotros habéis preguntado por el estado de gordura de vuestro cuerpo físico. Primero debéis prestar atención a vuestra propia cadena de ADN, desde allí comenzaréis a modificar las células que se generan desde esta codificación hereditaria, con la que estáis conformados como humanos físicos. Molecularmente vuestro cuerpo, está teniendo una disposición natural a través de la herencia física, a generar mayor masa corporal. La cadena de ADN es total y absolutamente modificable.

 

Es una estructura celular, orgánica, dinámica, es la historia de lo que sois, es el archivo de las enfermedades a los que sois propensos, de vuestras características físicas, la tendencia de vuestro temperamento e infinidad de cosas más, totalmente distintas entre sí.

 

Debéis modificar primero vuestra cadena de ADN, aquella en donde la codificación predispone al cuerpo físico a engrosar la masa corporal. El ADN es una estructura orgánica que representa vuestra historia y lo que sois. Esto es a través del manejo absoluto de la mente. La mente es el tablero de control que maneja y se interrelaciona con la cadena de ADN y esta a su vez afecta a la mente, a todos los demás componentes.

 

Vosotros debéis unir, el poder de vuestra mente, al poder de la energía Divina que tenéis dentro. Vosotros debéis dar órdenes absolutamente positivas a vuestro cuerpo, de que esto sea modificado a través de la emoción que es el impacto más potente sobre las células del cuerpo que puede generarse. El sentimiento es potente, pero tiene otro rango vibratorio. La emoción es arrebatadora, fugaz, pero tiene la potencia necesaria para modificar la generación de las células. Esto significa que debéis trabajar con decretos, cargados de emoción y convicción.

 

 

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