Por ejemplo, aquellas personas que fueron juzgadas y quemadas en la hoguera en la Era de la Inquisición hoy son personas que temen al juicio público, a llamar la atención sobre sí mismas, a ser “perseguidas” otra vez por los demás seres que la rodean. Todas estas improntas negativas son implantes que actúan, en las personas telepáticas, como hoyos negros de información, donde todo el conocimiento que transportan los cuerpos más sutiles hacia los cuerpos más densos es consumido por estos núcleos similares a tornados oscuros o grises que se encuentran en algún punto, entre la interacción de un cuerpo de Luz y otro. La información es atrapada, y llega desvirtuada al canal o simplemente no llega.
Los Egos Base:
Existen egos que se llaman Base. Son los egos dominantes, aquellos que han regido nuestro camino, pensamientos y emociones. Son los egos más fuertes que hemos creado y se encuentran en un nivel inconsciente. Por ello no es fácil identificarlos, ya que no son aquellos egos que nos conocemos y que todos nos conocen, que saltan a la vista fácilmente. Son aquellos que alimentamos en un nivel muy profundo de nosotros mismos, y están muy disfrazados y ocultos en nuestro interior, pero que salen a la Luz en momentos clave de nuestra vida o cuando estamos por dar un importante salto evolutivo.
Estos egos base tienen mucha fuerza de acción sobre nosotros, sus creadores, y pueden impedir que evolucionemos si no logramos identificarlos completamente. Afectan el canal telepático porque bloquean nuestro propio potencial como Seres de Luz. Impiden nuestro desarrollo espiritual total. Estos egos nos impiden conectarnos y fusionarnos con nuestros aspectos más elevados, con los Maestros de Luz que somos, en donde existimos en tiempos y dimensiones distintas a lo que sería nuestra realidad actual.
Como estos egos se alimentan de nuestra fuente de energía interna y son creados y sostenidos por nuestros miedos, al momento de elevarnos producen el efecto de lastres energéticos, de anclas muy pesadas que nos impiden ingresar en otros Niveles de Consciencia superiores. Pueden producir la ilusión de que se ha llegado al fin del camino espiritual, donde todo se ha logrado o también pueden producir la sensación de que uno jamás llegará, que es imposible alcanzar un nivel evolutivo avanzado, donde siempre los demás son mejores, donde pueden alcanzar su auto-maestría y uno no.
La Matriz Global no esta siendo activada:
Existimos guiados por una Matriz básica, con la que nacemos y que vamos construyendo a medida que vivimos. Es como un programa computarizado en donde están ingresados todos los patrones adquiridos, los comportamientos y las conductas aceptables que debemos tener, nuestros nombres, quienes somos, lo que hacemos y cómo lo hacemos. Operamos nuestra vida cotidiana a través de esta Matriz de existencia humana que nos permite sobrevivir, convivir y entendernos con los demás. Pero esta pequeña Matriz existe dentro de un complejo y muy extenso mapa de conexiones energéticas que conforman una red de cuerpos, desde las vibraciones sutiles hasta las formas de existencia más evolucionadas que existen, donde se encuentra todo el conocimiento del Universo, todas las experiencias y sus aprendizajes inherentes, todo lo que ES, la suma de todo lo que somos, hemos sido y seremos en tiempo, espacio y dimensiones posibles, simultáneas y paralelas, esta es la MATRIZ GLOBAL.