Consejos para sanación
Para transmitir energía curativa a otro ser el cuerpo-alma receptor debe estar sano y en armonía, pues por naturaleza y sin que el ser humano sea capaz de evitarlo recibirá el influjo de la energía benéfica para sí mismo (sin lograr trasmitirla a los demás), y transmitirá energía propia que necesita para sanar. Por lo tanto transmitirá energía de su mismo campo energético y absorberá la Energía Divina. Tardará en sanarse él mismo, pues descargó su propia energía vital y entró en un desequilibrio energético, y no cumplirá su misión de llevar Sanidad.
La verdadera curación de Luz se realiza en Nombre de Dios y en el nombre de su Sagrado Espíritu.
Para lograr transmitir la energía curativa el ser humano debe estar en un estado de fluidez espiritual, es decir, sintiéndose dispuesto a realizar la curación, en un estado de profundo contacto con Dios y purificado mental y espiritualmente.
Toda curación se realiza en un lugar aseado energéticamente, previamente purificado con energías angélicas, divinas.
La curación llega sólo cuando Dios la envía, habrá casos donde llegará la luz espiritual que da alivio y paz, si el alma esta previa a partir. En estos casos el ser humano no debe intervenir y sólo acompañará al enfermo en oración y fe.