EL TRASPASO DEL ALMA DE ESTADO FÍSICO A LA REALIDAD ESPIRITUAL.
Todos vosotros, amados hermanos, tenéis un día, un momento estipulado para abandonar vuestro cuerpo físico y dirigiros hacia la Luz. Todos tenéis en vuestros boletos de viaje una fecha y una hora de partida, no existen las muertes casuales e inesperadas, simplemente no existen.
Todos vosotros tenéis una hora en la que los mundos, en las que las realidades física y espiritual se conectan y se produce el traspaso. Imagináos estar sentados a la orilla de un río tumultuoso , las aguas bajan y corren rápidamente entre las rocas, vosotros estáis de un lado del río. En la otra orilla nada podéis ver, una bruma la cubre completamente, una espesa niebla no permite que sea visible, es como una pared, un muro que impide toda visión. Llegado un día, se os tiende un puente para que podáis atravesar el río, se os invita a atravesarlo y vosotros en vuestro interior tenéis la ferviente necesidad, el ardiente deseo de cruzar esas penumbras, esa espesa niebla para llegar a destino. Comenzáis a cruzar el puente y a cada paso la niebla va disipándose y la Luz va en aumento, destellos de mil colores brotan y una puerta se abre para vosotros, dejando ver un lugar en el que os sentís perfectamente cómodos y os vais desprendiendo de vuestras ropas, de vuestro equipaje, de vuestras cargas y completamente desnudos y limpios, livianos de todo peso atravesáis la puerta. A esto se asemeja el traspaso de la vida terrenal a la vida espiritual . Un puente se tiende para que atraveséis sin mayores inconvenientes, se os facilita el traspaso. Llegado el día, el momento, el camino se abre para vosotros y podéis entrar en la realidad espiritual sin problema alguno. La gran diferencia reside en que al estar en la otra orilla del río vosotros podéis ver perfectamente el lugar que habéis dejado, no hay niebla, no hay muros que opaquen la visibilidad, y el puente siempre esta tendido para que podáis visitar cuando deseéis la orilla opuesta en la que habéis estado momentos antes. A esto se asemeja el estado espiritual.
Existen miles de formas diferentes de dejar el cuerpo físico, algunas son más bruscas que otras, más violentas que otras, más inesperadas que otras.
El cambio de estado es diferente para cada alma y la impresión que produce es amortiguado por la percepción de la Luz espiritual que calma de forma inmediata al alma y la paz, la armonía la preceden. El traspaso es adecuado a cada alma, a su necesidad interna y a las condiciones en las que se realiza.
Os explicaremos las siguientes condiciones :
Si un ser humano ha padecido una enfermedad física grave y su partida es esperada y hasta deseada por su alma, el traspaso es simple, natural, sencillo, sin resistencias. Inmediatamente es dejado el cuerpo físico y es ingresada el alma en el Nivel espiritual que le corresponde donde la enfermedad que la había afectado ya no existe, donde es perfectamente sana y lúcida, donde conserva su conciencia, sus recuerdos, su amor por sus seres amados intactos, donde conserva hasta su propia identidad y en la primer etapa hasta su nombre de pila. No hay conflicto en el traspaso ni resistencia al cambio. Se abre sobre la persona la Luz, el alma se desprende totalmente del cuerpo físico y es acompañada hacia la luz por quién ha sido su Ángel Protector y por sus seres amados que han desencarnado ya y se encuentran en estado espiritual. Es acompañada el alma, llevada suavemente hacia la Luz, donde es recibida por todos los seres que habitan el Nivel que le ha sido asignado. Luego de que se ha producido el traspaso, le es permitido a este alma visitar a sus seres amados que la extrañan y añoran su presencia, le es permitido permanecer por corto tiempo junto a los seres que ama, abrazarlos , saludarlos, acompañarlos.
Debemos comprender que todas las enfermedades de alto riesgo que vosotros llamáis ¨enfermedades terminales¨ son enfermedades destinadas, ya estipuladas en el viaje del alma, debéis comprender que junto a estas enfermedades sobreviene una gran y profunda enseñanza de amor, de dolor , de búsqueda interna, de encuentro con Dios y comprensión total.
En la mayoría de los casos el alma puede despedirse de sus seres amados y es acompañada a su Nivel correspondiente y esperada por todos los seres que ha conocido y amado y que se encuentran en un Nivel espiritual. El amor permanece siempre y los seres que rodean a esta alma que deja su cuerpo físico la acompañan con su amor. Es importante que comprendáis , amados hermanos, que mientras vuestros corazones alberguen amor, mientras vuestros corazones añoren la compañía del ser que ha partido, podréis comunicaros con el ser amado siempre.
Debéis evaluar luego de la partida vuestro sentir interno, ¿os embarga la tristeza y el dolor ?, ¿vuestro duelo es difícil, vuestra despedida interminable ?. Buscad la paz en Dios y allí encontraréis refugio y calma. Permitid que el alma que ha partido, parta de la Tierra con Luz y sin ataduras que entorpezcan su evolución espiritual. Lloraréis y para nosotros es un tanto incomprensible, mas acompañamos vuestro dolor, puesto que el ser amáis a retornado a su origen y llegará el momento en que vuelvan a encontrarse y a unirse en el amor y en la Luz.