Damos comienzo a la instrucción dada por orden de Nuestro Señor Dios, será guía, será Luz, será un camino, será Sabiduría, será paz, iluminará las almas de los hombres atravesándolas como rayos de Luz que dan fin a la oscuridad de la ignorancia.
Os damos a vosotros, amados hombres de la Tierra, amados hermanos y hermanas, amados, eternos amigos de nuestras existencias, la siguiente instrucción.
Os hablaremos del verdadero significado de una palabra que os ha atormentado, lastimado, hostigado, amenazado a lo largo de toda vuestra historia humana, os hablaremos de la absoluta verdad, os daremos total sabiduría ,os explicaremos sobre lo que vosotros llamáis muerte.
Imaginaos un lugar de inmensa frialdad, un lugar muy extenso, donde el suelo esta cubierto por capas y capas de hielo. Vosotros transitáis por ese lugar, contra los vientos huracanados de nieve, frío y tempestad, lucháis contra bajas temperaturas, podéis sentir el frío hasta lo más profundo de vuestro ser, muchas veces estáis agotados por el esfuerzo, y sentís en vuestro interior que faltan fuerzas a vuestra alma, ya no tenéis voluntad para continuar y en esta inmensa lucha se debaten todos vuestros movimientos. Toda vuestra fuerza es puesta a prueba, el entorno es hostil a vosotros, os cuesta vivir y respirar, rodeados de nieve y vientos helados. De pronto el viento cesa, la nieve comienza a derretirse bajo vuestros pies, el hielo desaparece revelando un suelo plagado de flores silvestres, el sol baña con su calor amorosamente vuestro cuerpo . Al abrir vuestros ojos observáis que os encontráis ahora en un lugar inmensamente bello donde sólo hay paz, la nieve se ha transformado en ríos caudalosos que bañan la tierra, en lagunas azules, lagunas esmeraldas, lagunas doradas que enriquecen nuestro valle, la vegetación a crecido en un instante y un arco iris inmenso de colores intensos de inimaginable luminosidad cubre el cielo y lo hace esplendoroso a la vista. Ya no hay tormenta, ya no existe el frío ni el dolor y podéis recostaros sobre un césped cálido, sobre flores que los reciben con sus aromas milenarios, os recostáis y descansáis junto a un arroyo y en vuestro interior una paz infinita y perfecta ha nacido, ha brotado y existe eternamente, y descansáis de tan agotador viaje.
Todo se ha transformado de pronto, todo se ha transformado, y vosotros sólo debéis recostaros y descansar, y lo hacéis en total paz, en perfecta armonía. Amigos eternos, os hemos dado sólo un pequeño ejemplo de lo que vosotros llamáis muerte.