¿Quiénes somos verdaderamente?
Esta pregunta es muy importante, porque alberga una respuesta que contiene la solución a TODO.
Los Ángeles nos enseñan que somos como capullitos de una flor que no se abre porque no conoce el potencial de su belleza, y existimos, crecemos y vivimos como capullitos, sin florecer jamás por no descubrir la verdad de nuestro secreto divino. ¿Cuál es ese secreto?, que eres hijo de la Luz , y como todo heredero del Universo tienes todo el caudal de sabiduría divina en tu interior. Todo el Poder del amor está dentro de ti, toda la grandeza del Cosmos y su energía universal están dentro de tu templo interno, tu alma. Eres un perfecto y bello ser de Luz que olvidó su potencial y cree que es un capullito llevado por el viento, cuando en realidad ¡tú eres el viento y todo el poder de la naturaleza!
Sólo debes respirar muy profundo y dejar que el flujo, el caudal de Luz se manifieste dentro de ti, debes permitirte sentir tu poder de amor y co-creación universal.
No eres sólo un cuerpo físico, con cara, manos, piernas o hígado, eres mucho, mucho más. De esto se trata el "despertar", es reconocer que Dios no está en los confines del Universo, allá arriba, inalcanzable e inaccesible, sino dentro de ti y en todas las cosas como también en todos los seres humanos.
No existe nada que no puedas lograr, ser humano al que no puedas amar, atadura que no puedas cortar, porque eres único, infinito, eterno, inigualable e irreproducible, y este nivel de perfección y belleza proviene de Dios. Todo esto Él te lo ha entregado, como reflejo de la Fuente de Luz, tienes todos los dones y la riqueza espiritual del Universo, siendo parte del TODO y coexistiendo con el TODO.
Por ello si le pides a tu Ángel que mágicamente cambie tu vida, él te dirá: "sólo tú tienes el poder del cambio en tu existencia, sólo puedo guiarte hacia el poder de co-creación que yace en ti"
¿Cómo puedo fortalecer mi interior, purificar mi templo interno?
Primero, antes de comenzar a correr aprendemos a caminar, en un orden lógico de aprendizaje, por ello, primero comenzamos por ordenar y desmalezar nuestro jardín de Luz interno.
Comenzaremos por analizar nuestras emociones sin reprimirlas, nuestros pensamientos, si son positivos o negativos y pesimistas ante cada cosa que realizamos, vemos, oímos o escuchamos. Nada de esto lo anularemos, ni nos forzaremos a pensar de tal o cual forma. Analizaremos nuestra gama de sentimientos, y con aquellas personas con las que tenemos dificultades seremos aún más exhaustivos y profundos en nuestro análisis.
El solo hecho de observarnos nos lleva a un avance importantísimo en el autoconocimiento. Descubrimos que nos irrita realmente, que nos entristece o que nos provoca envidia en realidad. El constante autoanálisis nos llevará a descubrir nuestros patrones negativos de pensamientos y el consecuente comportamiento ante los demás. Dejaremos de culpar a todos por todo lo que nos ocurre y comenzaremos a tomar la responsabilidad que nos toca en la vida.
Luego de analizar nuestras reacciones, nuestras palabras(si son hirientes, mordaces, despiadadas, prejuiciosas, de constante crítica hacia los demás) comenzaremos por instalar el cambio en nuestra vida, en forma decidida y constante. Cada palabra que digamos irá destinada a crear armonía o a traer Luz a las situaciones que vivimos, y no discordia y desunión a nuestro alrededor.